La fisiología de la Aromaterapia

La fisiología de la aromaterapia se basa en cómo los compuestos químicos de los aceites esenciales interactúan con el cuerpo humano, principalmente a través del sistema olfativo y la absorción cutánea.

  1. Vía Olfativa y el Sistema Nervioso

Los aceites esenciales liberan moléculas aromáticas que son detectadas por los receptores olfativos en la nariz. Estas señales viajan al bulbo olfatorio, que está directamente conectado con el sistema límbico, la región del cerebro responsable de las emociones, la memoria y el comportamiento.

  • Efecto en el sistema límbico: Puede influir en el estado de ánimo, reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional.
  • Modulación del sistema nervioso autónomo: Algunas esencias (como la lavanda) pueden activar el sistema parasimpático (relajación), mientras que otras (como la menta) estimulan el sistema simpático (alerta y energía).
  1. Absorción Cutánea y Sistema Circulatorio

Los aceites esenciales pueden penetrar la piel a través de los poros y folículos pilosos, ingresando al torrente sanguíneo y ejerciendo efectos fisiológicos:

  • Metabolización: Una vez absorbidos, los compuestos se metabolizan en el hígado y se eliminan por los riñones, pulmones o la piel.
  • Efecto local y sistémico: Dependiendo del aceite esencial, pueden producir efectos analgésicos, antiinflamatorios, antimicrobianos o relajantes musculares.
  1. Efectos en el Sistema Respiratorio

La inhalación de aceites esenciales también impacta el sistema respiratorio:

  • Descongestión y limpieza: Algunos aceites (como el eucalipto) tienen propiedades expectorantes y antiinflamatorias.
  • Broncodilatación: Pueden ayudar a mejorar la respiración en personas con asma leve o alergias.
  1. Influencia en el Sistema Endocrino

Los aceites esenciales pueden modular la producción de hormonas mediante la interacción con el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, ayudando a regular el estrés, el sueño y el equilibrio hormonal.

Ejemplos de Aceites y sus Efectos Fisiológicos

  • Lavanda: Relajante, sedante, reduce la presión arterial.
  • Menta: Estimulante, mejora la concentración y alivia dolores de cabeza.
  • Eucalipto: Descongestionante, mejora la función respiratoria.
  • Rosa: Equilibrante emocional, regulador hormonal.

En resumen, la fisiología de la aromaterapia se basa en la interacción de los aceites esenciales con el sistema nervioso, endocrino y circulatorio, generando efectos terapéuticos en el cuerpo y la mente.